En los salones privados de un Antiguo del Sabbat:
─ No se preocupe Cardenal, he conseguido a los mejores. Desde la Primera Guerra Mundial, el Corpore Insepulto ha cosechado un éxito tras otro, ocupándose de sus asuntos más delicados. Su líder Irene Bachmeier es una brillante, implacable y autoritaria estratega. Su segundo, Ansgar Gerhard ha llegado a ser uno de los nombres más temidos de la Mano Negra, conocido por hacer a sus víctimas besar el Libro de Nod antes de ser ejecutados. Su sacerdote Lamprecht es una criatura sabia con una imaginación más allá de lo conocido. Y así podría seguir…
─ La Gran Guerra, ¿eh? Estaba esperando algo con más… con más solera.
─ Cardenal, me atrevería a sugerir que ya ha pasado más de un siglo desde entonces. Algunos de sus miembros ya estaban curtidos antes de formar la manada, y en su tiempo de existencia han acabado con la vida de más de una docena de Antiguos de la Camarilla o independientes.
─ Ya, pero los Cainitas del siglo XX son tan alocados. Para ellos todo son cañones y ametralladoras. ¿No tienes algo más antiguo?
─ Eminencia, tengo lazos con manadas cuyo origen se remonta a la Revuelta Anarca. Pero muchos de sus miembros están cegados por el orgullo y la soberbia. El Corpore es una fuerza de Sabbat preparados, disciplinados, eficaces y leales. Me dijo que necesitaba hacer un golpe quirúrgico. Cuando esta manada atacó el laboratorio de armas químicas de nuestros enemigos, hizo una matanza de 40 personas sin romper si quiera un probeta. Todo el material recuperado fue fundamental para la elaboración de nuestro propio armamento. Para esta misión son nuestros cainitas, se lo aseguro.
─ Vale, vale, vale. Se diría que apuestas tu propia cabeza en esto, así que probaremos si son para tanto estos chicos del siglo XX. ¿Y la distracción?
─ ¿La… distracción?
─ Bueno, tú confías mucho en tus jóvenes, pero esta operación no es ninguna broma. Prefiero allanarles el camino con una buena distracción.
─ ¿Tiene algo en mente?
─ Ataque directo. Pero necesito que me busques otra manada, o me la montes sobre la marcha. Nada muy profesional, al contrario. Un puñado de despojos de estos que van al borde del frenesí haciendo un estruendo por donde van, y dejando un reguero de sangre y fuego a su paso. Gente que nadie vaya a echar de menos.
─ No creo que me cueste mucho encontrar algo a su gusto, Eminencia.
La Carga: una Crónica de desfase Sabbat
Sigue el rastro de muerte y destrucción de una manada de cafres: ¡vosotros! Sois carne de cañón, nadie os confiaría ningún asunto medianamente delicado, ¡probablemente nadie os confiaría ningún asunto! Pero, ¿y si tuviérais la oportunidad de cerrar unas cuantas bocazas metiéndoos en algo importante? ¿Os coronaréis o llevaréis vuestra secta al desastre?
Vampiro es un juego de horror personal, y así lo entiendo yo, pero de vez en cuando sienta bien desmelenarse. Sigue a la Bestia y lánzate a una existencia emocionante, destructiva y fugaz en este one-shot que pretende capturar la esencia más caótica del Sabbat.
Tiempo estimado: 4 ó 5 horas.
Número de jugadores: 4.